
Corres, corres un poco más, otro poquito y el viento roza tu cara. El agua moja tus hombros, pero sigues corriendo como la primera vez. No piensas en nada, eres libre por ese instante. La libertad, si tuviera forma, sería redonda. La vida pasa mientras corres. Corre mientras vivas.
Soy feliz porque tengo salud, dinero y unas botas de fútbol.
De esto era de lo que iba la vida...
