domingo, 10 de octubre de 2010

Volar... sin cadenas

Siempre quisiste que mi alma volase, por eso enterré mis defectos y regué mis pocas virtudes para que un día tu las vieses. Escribo sin sentido y me dejo llevar. Ya no busco ningún concreto lugar. Me emborracho de momentos, momentos que no querías, momentos que ahora pinto en soledad. Soledad en pequeñas dosis, sobredosis de realidad...

No hay comentarios:

Publicar un comentario